BDSM: La guía completa para iniciarte con tu pareja

BDSM: La guía completa para iniciarte con tu pareja

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  SEXO

El sexo, el acto sexual, es una constante experimentación. En esta experimentación, la búsqueda de nuevos caminos al placer es una obligación compartida por ambos miembros de la pareja.

Bajo ninguna circunstancia las parejas sexuales y amorosas deben parar en este ímpetu por encontrar nuevos caminos de llegar al éxtasis, a la cúspide del placer proporcionado por sus relaciones sexuales.

Por esa sencilla razón, hoy queremos compartir con ustedes una guía completa sobre el BDSM, esta tendencia que poco a poco va creciendo en esta parte del mundo, y con esto, ganando muchos seguidores.

En esta ocasión te mostraremos el camino corto, sin iniciaciones o grupos. Tú y tu pareja. Nadie más. ¡Comencemos el viaje!

Entendiendo el BDSM

Antes de hacer cualquier cosa que pase por tu mente, más que nada si tienes algún conocimiento sobre el BDSM, lo mejor es conocer todo lo importante sobre esta tendencia sexual alternativa.

Conocer esta información antes de comenzar a practicarlo te permitirá no cometer errores, no “violar las reglas”, y sobre todo, hacer que tú y tu pareja disfruten de la experiencia a plenitud.

Porque, si no lo disfrutan posiblemente no lo quieran repetir.

¿Qué es el BDSM?

Básicamente, es un término que engloba el significado de un gran número de prácticas sexuales y de fantasías eróticas. Es tan amplio, que su práctica escapa de una sesión, sino que tendrías que experimentar una nueva actividad cada día, casi que durante un año.

En resumen, BDSM abrevia las palabras Bondage, Dominación, Sadismo y Masoquismo. Sin embargo, discrepa mucho del sadismo y del masoquismo tal y como lo conocemos actualmente, sino que se enfoca más en el comportamiento “sadomasoquista” aplicado a los juegos de rol o a las fantasías eróticas, donde el BDSM ha tenido una gran proyección en la actualidad.

Lógicamente, no se trata de una práctica nueva, sino de un término que se ha popularizado después del nuevo milenio. No obstante, muchas de las prácticas eróticas que integran al BDSM son históricas y algunas forman parte de civilizaciones tan antiguas como las de la Antigua Grecia o las del Imperio Romano, por citar ejemplos.

Estas prácticas sexuales pueden ser muy placenteras, si las realizas bien.

No está de más mencionar que el BDSM como “sub cultura del sexo” se populariza mundialmente después de la publicación de Las 50 sombras de Grey, y la producción de sus películas.

Principales elementos

Para practicar correctamente esta forma de sexualidad es necesario contar con algunos elementos, siendo imprescindibles para poder aplicar los demás apartados del BDSM.

El elemento más importante y el que identifica mundialmente a la práctica es el collar. Un collar de BDSM se parece mucho a los collares que colocaríamos a una mascota, y es precisamente esta la cuestión: intentar hacer ver que quien posee el collar es la persona sumisa dentro de este juego de roles, de sumisión y dominación.

Los collares de BDSM se han popularizado tanto que hasta actrices de Hollywood o artistas de la talla de Madonna los utilizan como un accesorio de moda.

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Otro elemento importante son las herramientas de sujeción, para el Bondage. Pueden ser esposas, cuerdas, o cualquier otro tipo de atadura.

Dentro de esta filosofía de sujetar e inmovilizar, el Shibari es uno de los más populares, porque tiene fines estéticos y no puramente sexuales. Sin embargo, no es recomendable para personas que estén comenzando. Por eso, si es tu primera vez, te recomendamos las esposas o las cuerdas con una sujeción básica, como te enseñaremos más adelante en este post.

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Finalmente, el último elemento esencial es la lencería. Aunque dependerá mucho de los roles que se adopten en la práctica de BDSM.

Roles, reglas y lenguajes

Como decíamos, el otro elemento indispensable para que el BDSM sea realmente eso, es la lencería y los disfraces de la mujer.

Y sí, en la mayoría de los casos es la mujer quien se disfraza.

Para eso, es obligatorio escoger los roles.

Los dos roles básicos son los de dominador y sumiso. Alguien domina al otro. Simple.

Cuando la mujer es quien domina, se le dice dominatrix, y puede lucir disfraces como el de policía, el de enfermera, o hasta el de villana.

Cuando la mujer es la sumisa, puede usar roles como el de sirvienta o ama de casa, el de secretaria o hasta el de monja.

Los disfraces determinan los roles, y también el comportamiento “de los personajes” en este juego del amor.

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Pero así como existen roles, también existen reglas.

Y es que el BDSM, por su naturaleza, necesita ser seguro, sano y consensuado.

Esto quiere decir que no debe acarrear daños físicos a las personas involucradas, bien sea en los juguetes o materiales usados (sobre todo las esposas y cuerdas); debe ser sano en lo que atañe a que ambos deben estar conscientes (no alcoholizados o drogados) de modo que puedan disfrutar a plenitud de la experiencia.

Finalmente, debe ser consensuado, siendo obligatorio que ambos acepten la práctica y, también, que ambos acepten que el otro pueda declinar en cualquier momento.

De allí que también importe el lenguaje. Principalmente, la palabra de seguridad. Esta palabra será dicha en caso de que uno de los dos ya no quiera continuar.

Debe ser una palabra alejada del contexto sexual, para que la pareja entienda que se trata de una pausa, y no de “una palabra dentro del contexto del juego”.

Paso a paso para hacerlo por primera vez

Llegados a este punto, ya tienes todo lo teórico que necesitas para comenzar a practicar este excitante mundo del BDSM y todas sus vertientes.

Tienes, además, algunos elementos para su práctica, que puedes conseguir fácilmente en los enlaces a las categorías de productos correspondientes.

Pero claro, te hemos dado sólo la teoría. Y quieres que te contemos la práctica de cabo a rabo. Y como somos buenos, así lo haremos.

Un paso a paso para tu primer acto de BDSM.

La inmovilización es lo básico

El paso básico para los que se quieren iniciar en este mundillo ampliamente excitante es la inmovilización de la persona que hará de sumisa.

Como hemos dicho anteriormente, si nunca has vivido la experiencia, lo mejor es comprar unas esposas.

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En cambio, si te sientes con ganas de ir a por todas, y quieres probar con la inmovilización a un nivel mucho más excitante, haciendo que la persona sumisa quede rendida a tus pies (a no ser que el sumiso seas tú), lo mejor es comprar cuerdas u otro tipo de ataduras.

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En todo el mundo BDSM, la inmovilización supone la mejor manera de cumplir las fantasías sexuales más indomables.

Y es que, aunque no lo creas, todos sentimos excitación por una pareja sexual que se rinde a nuestros pies y hace todo lo que le pidamos.

Sin embargo, otros disfrutan del hecho de ser quienes complazcan en todo a sus dominadores, a quienes les azotan y les exigen.

En este juego de placer y roles compartidos, atarse y esposarse vienen siempre al caso.

Jugar antes de...

No es estar inmóvil lo que excita, sino cómo aprovechamos esa inmovilización del cuerpo.

Es hora de que la persona que domina tome la iniciativa, y comience con los juegos previos.

Para los juegos previos, por la facilidad y por la intensidad que producen en ambos, recomendamos siempre la utilización de un vibrador.

Esto debe ir acompañado de pequeñas caricias alternadas con golpes, pudiendo ser nalgadas en caso de que esté tumbada de lado la mujer o que esté completamente boca abajo.

El vibrador es el elemento esencial para los juegos previos en caso de que la fémina esté atada, porque le produce una excitación que no podrá controlar, ya que estará totalmente sujeta a una superficie, sea esposada o atada.

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En el caso de que sea la mujer quien tome la iniciativa, puede comenzar por masturbar al hombre con cualquiera de los accesorios que se fabrican para tal fin.

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Pero si eres una mujer que tiene como finalidad ver al hombre delirar de placer, puedes, en lugar de un masturbador (o con él), masturbar manualmente al hombre con el uso de lubricantes con efecto de calor.

¿Por qué? Porque el subidón de temperatura lo hará enloquecer.

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Deja que la boca hable... sin palabras

Es hora de ir calentando las cosas. Si ya has pasado por las dos etapas previas, la persona sumisa estará tumbada en su “prisión” ardiendo de placer.

Y es hora de pedirle más.

Nada mejor que comenzar con el sexo oral. Con un excelente, despiadado y excitante sexo oral.

Al ser su primera vez, lo mejor que pueden hacer es comprarse un lubricante de sabores, de modo que puedan disfrutar a plenitud de un oral sin límites, pero quedándoles un gran sabor de boca. Nunca mejor dicho.

Si la mujer es la sumisa, el hombre debe untar el lubricante en su pene y exigir el mejor oral de su vida. Aunque estando atada la mujer, es el hombre quien controlará todos los movimientos. Si eres quien domina, resultará todavía más excitante.

En el caso de la mujer siendo quien domina, puedes buscar una posición donde “castigues” a tu pareja sexual, o bien puedes sentarte completamente sobre él, dejando que actúe. Recuerda pedirle más cada vez que quieras, para evitarle castigos.

Aquí conseguirás los lubricantes con sabores.

¿Por qué no jugar un poco?

Dependiendo del rol que hayan escogido, tendrán disfraces y personajes ya definidos. Además, sabrán quien es la persona que domina y quien la que es sumisa.

Y llega la hora de jugar.

El juego no sólo implica la penetración, sino que implica experimentar nuevas formas de penetración.

El castigo más popular de todos, sobre todo cuando lo han hecho poco o muy poco, es el sexo anal.

Al tratarse de BDSM, no siempre es recomendable utilizar un relajante anal, porque se perdería la magia de “hacer sufrir al sumiso”, por lo que recomendamos un lubricante anal para la práctica de este juego de rol.

Comprar aquí lubricante anal.

En el caso de que el hombre sea el sumiso, la mujer puede jugar como quiera, utilizando accesorios como un anillo de cuero para el pene, para que la eyaculación se retrase durante horas, garantizando más placer.

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La idea del juego principal es poder llevar al límite el personaje de dominador o de sumiso, dependiendo de quién sea quién, y poder llevar al límite, también, las sensaciones de placer propias del BDSM.

Tú decides cómo seguir

El paso final es libre.

Como es tu primera vez, no te diremos consejos adicionales sobre cómo seguir tu noche de fantasías eróticas. En cambio, podemos recomendarte hacer juegos o retos para ver hasta dónde pueden llegar en su afán de lograr mejores actos sexuales.

No todo tiene que ser el mismo día, cabe decir, ya que como dijimos al inicio de este post, el BDSM es tan amplio que se necesitaría hasta un año de práctica continua para variar y probar todas sus vertientes.

En todo caso, nada que unos juegos eróticos no puedan aliviar.

Ver juegos eróticos aquí.

Y hemos llegado al final de esta guía.

¿Se te ha hecho agua la boca? Seguramente. Agua por todos lados.

Por eso, es momento de que pongas en práctica cada uno de los consejos que te hemos dado, además, no dejes de revisar cada uno de los productos que recomendamos y que son esenciales para disfrutar al máximo esta, la primera experiencia de BDSM que tendrás.

Sí, la primera de muchas, porque quien se inicia en el BDSM no se detiene jamás.

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